1. Cuéntennos qué imaginan. La fecha (aunque sea aproximada), la zona con la que sueñan, cuántos invitados y el tipo de ceremonia que tienen en mente. Unas pocas líneas bastan para empezar.
2. Les indicamos el equipo adecuado. Les contestamos con una primera idea y les proponemos una videollamada, para entender sus planes antes de preparar una propuesta a medida. Si solo necesitan un servicio, les ponemos directamente en contacto con quien se ocupa de él.
3. Primero, los plazos legales. Si van a celebrar una boda civil, miramos enseguida los trámites. Depende de su nacionalidad y de su situación personal, pero la mayoría de las parejas empieza entre tres y seis meses antes de la boda, y conocer los plazos con tiempo protege todo lo demás que reserven.
4. Después, la parte divertida. El lugar, los proveedores, la ceremonia, el ritmo del día: con la parte legal bajo control, las decisiones creativas se toman con calma, y se disfrutan.
¿La organizan ustedes?
A algunas parejas les encanta organizar su propia boda y solo quieren que un experto revise el plan, y alguien al mando el día de la boda. Para eso ofrecemos revisión profesional y coordinación el día de la boda.